Comprar
Empezar una colección
Veinte exposiciones antes de la primera compra y una regla lo bastante estrecha como para decir que no a nueve cosas buenas.

Quienes tienen las mejores colecciones casi nunca son quienes más gastaron. Son quienes decidieron pronto lo que no iban a comprar.
La regla va antes que la primera compra
Un material, una década, una ciudad, un tema, un procedimiento de impresión. Cuanto más estrecha sea, mejor será la colección, y la razón es mecánica más que estética: una regla te obliga a comparar cosas parecidas, y comparar es la única manera de aprender a mirar.
Una casa llena de lo mejor de todo se lee como una sala de exposición, porque nada de lo que hay dentro conversa con nada. Doce obras que comparten una restricción se hacen más interesantes entre sí, y la duodécima es mejor que la primera porque para entonces sabías más.
Antes de comprar nada
Qué hace una buena galería
- Responde cuánto cuesta una obra sin que haya que preguntarlo dos veces.
- Te cuenta qué más tiene disponible de ese artista y a qué nivel, en lugar de solo lo que hay colgado.
- Explica la procedencia y el estado sin que haya que insistir.
- Te dice cuándo algo no es para ti, que es la señal más fuerte de que has encontrado una buena.
- Se ofrece a reservar una obra un día para que lo pienses.
Lo que hace una mala es crear urgencia, mencionar la lista de espera, aludir vagamente a un interés institucional y negarse a hablar de precio delante de otros. Las cuatro cosas son técnica de venta y ninguna trata de la obra.
El dinero, sin rodeos
Casi nada de lo que se compra para una casa es una inversión. Los clásicos del diseño siguen más o menos a la inflación. El arte contemporáneo de entrada es ilíquido y su reventa, si la hay, es en subasta con una comisión de comprador del veinticinco al treinta por ciento encima del precio de martillo y una comisión de vendedor por debajo.
La postura correcta es comprar a un precio que no te disgustaría si el artista dejara de trabajar mañana y el mercado lo olvidara. Si se revaloriza, eso es un dato que descubres después y no debería cambiar nada respecto a si la obra está en tu pared.


